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Los fármacos derivados del cannabis son menos nocivos que los opiáceos Raquel Gómez de Heras destaca que sus efectos son menos tóxicos y pueden sustituir o complementarse a otros habituales como la morfina El uso del fármacos a base de cannabis, la realidad y el futuro de los mismos centró una de las ponencias que se desarrollaron ayer en el curso sobre Drogodependencias que se desarrolla en la sede Antonio Machado en Baeza de la Universidad Internacional de Andalucía. Raquel Gómez de Heras, profesora de la Universidad Complutense de Madrid, introdujo en la ponencia "El sistema endocannabinoide: ¿posible diana terapeútica?", las aplicaciones y el funcionamiento de estos procedimientos. Gómez de Heras destacó en su introducción el origen de los cannabinoides de las plantas y los relacionó con los que hay en el propio organismo y como el conocimiento de estos cannabinoides internos ha hecho que se desarrolle un sistema -endocannabinoide- en el que se acoplan estas sustancias externas y las internas. Las perspectivas terapeúticas se dividen en dos tipos de fármacos: los agonistas (imitan a los cannabinoides) y los antagonistas (que producen un bloqueo de ese sistema endocannabinoide). Actualmente, indicó la experta, la terapeútica con los cannabinoides se está empleando con enfermos terminales de Sida, para aumentar el apetito (también con enfermos de anorexia con el mismo objetivo); para evitar el vómito en pacientes con cáncer que se someten a quimioterapia; en dolores crónicos de sujetos con esclerosis múltiple, etc. El objetivo claro de estas investigaciones es estudiar estas sustancias para eliminar o reducir el uso en hospitales de opiáceos (morfina, etc.) y evitar así los efectos negativos y la toxicidad de éstos. La experta reconoció que está costando mucho la introducción de los derivados del cannabis como terapia pero sin embargo «los resultados que se están cosechando demuestran que los efectos secundarios son mínimos, que se pueden conseguir fármacos que no tengan efectos psicoactivos (la adicción por ejemplo) pero que sí cuenten con cualidades terapeúticas positivas». Las otras líneas abiertas en el uso de estos fármacos, según la experta, se centran en otras patologías, como el glaucoma, donde se ha mostrado que se puede eliminar la presión ocular; «el futuro es confeccionar fármacos que sin efectos secundarios puedan usarse para muchas cosas, como el dolor, evitar el vómito, etc.» Efectos en la nutrición Uno de los apartados en los que De Heras ha trabajado intensamente es en el sistema endocannabinoide y su aplicación a trastornos de nutrición. En este sentido, la profesora de la Complutense destacó que ya se está comercializando en Europa -y pronto lo hará en España-, un fármaco denominado "Acomplia" que disminuye el apetito y el peso corporal, de modo que se está utilizando en dietas con personas con obesidad mórbida y reduce en torno al 10% el peso corporal. Textos tomados del Diario Ideal
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