|
Que a principios de los años cuarenta, el dramaturgo Arthur Miller escribiera y publicara -y tuviera exito- con dos de sus primeras obras donde denunciaba claramente la creciente comercializacion de la vida social, demuestra que, pese a los mitos sobre el pasado, ciertas cosas nunca cambian.
Con esto queremos decir que siempre existieron hombres y empresas que hicieron su fortuna con una picardia rayana en el oportunismo, prometiendo cosas que nunca cumplieron y sacando ventajas del desconocimiento de sus clientes sobre el tema.
Con trece años de existencia, y convertidos ya en una de las primeras empresas constructoras de Leon, podemos decir que Cordyman nunca formo parte de ese grupo porque nuestros principios son opuestos completamente a ellos: nosotros creemos en ofrecerle a cada cliente un trabajo de calidad a un precio justo.
Pese a lo que pueda pensarse, en una epoca donde solo los pillos parecen tener exito, nosotros conseguimos, a traves de una clara politica comercial, establecer una relacion de verdadera confianza con cada uno de nuestros clientes que nos permitio tener un inmenso exito.
Hoy, tanto ellos como nosotros nos consideramos, mas alla de larelacion comercial, amigos que podemos intercambiar ideas y proyectos sabiendo que cada parte cumplira estrictamente con lo prometido, algo que, sin lugar a dudas hubiera hecho feliz al viejo Arthur.
|